Mauricio
13-01-2002, 05:01:AM
Un total de 34 tiros penales acertados, algo que se espera aparezca en el libro Guiness de Récords, no fue suficiente para decidir un partido de ligas menores en Inglaterra.
El encuentro de la copa amateur West Rinding parecía decidido por la ventaja de 1-0 de los locales del Littletown frente a Storhes Hall, pero en el minuto final los visitantes lograron el empate que llevó a la serie de penales.
Estos tuvieron que ser lanzados a la luz de los coches de los aficionados, pues se hizo de noche sin la resolución del encuentro.
Cuando se habían lanzado 34 penales sin ventaja alguna, se decidió que se jugaría otro encuentro el próximo 26 de enero.
El partido se jugó el 29 de diciembre y los detalles fueron confirmados este jueves por el secretario del club Littletown.
"Hemos solicitado (el récord) en el website de los Guinness Récords, pero la confirmación lleva unas cinco semanas", informó David Hepworth.
"Todos los tiros penales entraron", dijo al referirse a la serie de 34 penales lanzados.
El récord previo del Guinness está en 28 tiros penales en un encuentro entre el Aldershot Town y el Fulham, en febrero de 1987.
El encuentro de la copa amateur West Rinding parecía decidido por la ventaja de 1-0 de los locales del Littletown frente a Storhes Hall, pero en el minuto final los visitantes lograron el empate que llevó a la serie de penales.
Estos tuvieron que ser lanzados a la luz de los coches de los aficionados, pues se hizo de noche sin la resolución del encuentro.
Cuando se habían lanzado 34 penales sin ventaja alguna, se decidió que se jugaría otro encuentro el próximo 26 de enero.
El partido se jugó el 29 de diciembre y los detalles fueron confirmados este jueves por el secretario del club Littletown.
"Hemos solicitado (el récord) en el website de los Guinness Récords, pero la confirmación lleva unas cinco semanas", informó David Hepworth.
"Todos los tiros penales entraron", dijo al referirse a la serie de 34 penales lanzados.
El récord previo del Guinness está en 28 tiros penales en un encuentro entre el Aldershot Town y el Fulham, en febrero de 1987.