PaoloDNY
27-01-2004, 07:05:AM
Lisboa, 1/26/2004
(FUTBOLPERUANO.COM) (dpa) La muerte del internacional húngaro del Benfica Miklos Feher tiene sacudida a toda la comunidad mundial del fútbol, y amenaza con convertirse en una reedición de la polémica que rodeo la muerte hace poco más de medio año del camerunés Marc-Vivien Foé.
Como un "flashback", las dramáticas imágenes de televisión desde el estadio del Vitoria de Guimaraes recordaron a la fatídica tarde del 26 de junio de 2003. Como Foé en aquella semifinal de la Copa Confederaciones ante Colombia, Feher se desplomó sin que mediase choque con algún rival ni una incidencia especial del juego.
Igual que en aquella ocasión, sus compañeros fueron los primeros en apreciarlo, en llamar a las asistencias y en llevarse las manos a la cabeza. Como en Lyon, una imagen se quedará grabada para siempre en la retina de los que vieron la televisión. El brazo inerte de Foé cayendo de la camilla y el espeluznante derrumbamiento al suelo de Feher están ya unidos en la historia del fútbol.
La ambulancia tardó unos quince minutos en recoger al jugador y lo trasladó al hospital, pero la carrera contra el tiempo estaba ya perdida. Feher murió poco después de la medianoche. Sus compañeros y su entrenador, el español José Antonio Camacho, rompieron de nuevo a llorar al conocer la noticia.
Los médicos del hospital de Guimaraes que certificaron la muerte de Feher poco después de su colapso la atribuyeron a un paro cardíaco. Sin embargo, el trasfondo de tan repentina muerte sigue siendo poco claro.
Por lo pronto, el médico de la selección húngara, Deszo Lejko, aseguró que no conocía que Feher sufriese algún problema cardíaco. Pese a que aseguró atender desde hacía cuatro años al jugador, afirmó que desconocía la medicación que eventualmente podía tomar el futbolista. "No sé si tomaba medicinas por algún órgano enfermo o por problemas de circulación".
El embajador húngaro en Lisboa, Janos Balla, reveló que el cuerpo inerte de feher fue sometido a tres intentos de reanimación por electroshock: el primero en el propio terreno de juego y el segundo en la ambulancia. Un tercer intento en el hospital fue descartado y se certificó el fallecimiento.
Hasta que se realice una autopsia y se aclaren las causas de la muerte, la polémica está servida. En el caso de Foé se dispararon todo tipo de rumores y muchos siguen sin creerse hoy en día la versión oficial de la autopsia: una dilatación del corazón probablemente innata.
Feher era un joven delantero de 25 años y 1,86 años con un físico potente y atlético. Ya a los 19 años se marchó al Oporto para intentar dar el salto internacional en Portugal. Fue cedido al Sporting de Braga, donde sus cualidades como delantero le valieron un contrato con el Benfica. Actualmente luchaba por ganarse un puesto como titular.
En la selección húngara contaba con el favor del nuevo seleccionador, el alemán Lothar Matthaeus. Disputó ya 25 partidos como internacional absoluto, en los que anotó siete goles.
Mientras se buscan explicaciones al deceso, tanto en Portugal como en Hungría se preparan varios homenajes al futbolista.
El partido en el que encontró la muerte fue ganado por su equipo por 1-0, "la victoria más triste en la historia del club", escribió hoy el diario "Público". El presidente del Benfica, Gilberto Madail, agregó que es "un día negro para el fútbol de Portugal".
Por su parte, el ministro de Deportes húngaro, Ferenc Gyurcsany, envió un telegrama de condolencias a la familia de Feher, y en Budapest se planearon ya hoy sendos funerales para el jugador en la sede de la Federación Húngara de Fútbol y en el estadio nacional Ferenc Puskas.
(FUTBOLPERUANO.COM) (dpa) La muerte del internacional húngaro del Benfica Miklos Feher tiene sacudida a toda la comunidad mundial del fútbol, y amenaza con convertirse en una reedición de la polémica que rodeo la muerte hace poco más de medio año del camerunés Marc-Vivien Foé.
Como un "flashback", las dramáticas imágenes de televisión desde el estadio del Vitoria de Guimaraes recordaron a la fatídica tarde del 26 de junio de 2003. Como Foé en aquella semifinal de la Copa Confederaciones ante Colombia, Feher se desplomó sin que mediase choque con algún rival ni una incidencia especial del juego.
Igual que en aquella ocasión, sus compañeros fueron los primeros en apreciarlo, en llamar a las asistencias y en llevarse las manos a la cabeza. Como en Lyon, una imagen se quedará grabada para siempre en la retina de los que vieron la televisión. El brazo inerte de Foé cayendo de la camilla y el espeluznante derrumbamiento al suelo de Feher están ya unidos en la historia del fútbol.
La ambulancia tardó unos quince minutos en recoger al jugador y lo trasladó al hospital, pero la carrera contra el tiempo estaba ya perdida. Feher murió poco después de la medianoche. Sus compañeros y su entrenador, el español José Antonio Camacho, rompieron de nuevo a llorar al conocer la noticia.
Los médicos del hospital de Guimaraes que certificaron la muerte de Feher poco después de su colapso la atribuyeron a un paro cardíaco. Sin embargo, el trasfondo de tan repentina muerte sigue siendo poco claro.
Por lo pronto, el médico de la selección húngara, Deszo Lejko, aseguró que no conocía que Feher sufriese algún problema cardíaco. Pese a que aseguró atender desde hacía cuatro años al jugador, afirmó que desconocía la medicación que eventualmente podía tomar el futbolista. "No sé si tomaba medicinas por algún órgano enfermo o por problemas de circulación".
El embajador húngaro en Lisboa, Janos Balla, reveló que el cuerpo inerte de feher fue sometido a tres intentos de reanimación por electroshock: el primero en el propio terreno de juego y el segundo en la ambulancia. Un tercer intento en el hospital fue descartado y se certificó el fallecimiento.
Hasta que se realice una autopsia y se aclaren las causas de la muerte, la polémica está servida. En el caso de Foé se dispararon todo tipo de rumores y muchos siguen sin creerse hoy en día la versión oficial de la autopsia: una dilatación del corazón probablemente innata.
Feher era un joven delantero de 25 años y 1,86 años con un físico potente y atlético. Ya a los 19 años se marchó al Oporto para intentar dar el salto internacional en Portugal. Fue cedido al Sporting de Braga, donde sus cualidades como delantero le valieron un contrato con el Benfica. Actualmente luchaba por ganarse un puesto como titular.
En la selección húngara contaba con el favor del nuevo seleccionador, el alemán Lothar Matthaeus. Disputó ya 25 partidos como internacional absoluto, en los que anotó siete goles.
Mientras se buscan explicaciones al deceso, tanto en Portugal como en Hungría se preparan varios homenajes al futbolista.
El partido en el que encontró la muerte fue ganado por su equipo por 1-0, "la victoria más triste en la historia del club", escribió hoy el diario "Público". El presidente del Benfica, Gilberto Madail, agregó que es "un día negro para el fútbol de Portugal".
Por su parte, el ministro de Deportes húngaro, Ferenc Gyurcsany, envió un telegrama de condolencias a la familia de Feher, y en Budapest se planearon ya hoy sendos funerales para el jugador en la sede de la Federación Húngara de Fútbol y en el estadio nacional Ferenc Puskas.